EL CURIOSO CASO DEL FUTBOL PERUANO. 36 AÑOS DESPUES.
Rescataré una frase pero en tiempo presente después del vía crucis que vivió el jugador más popular de nuestro futbol peruano en estos días “PAOLO NO SE PERDÍA DEL MUNDIAL, EL MUNDIAL SE IBA A PERDER DE PAOLO”.
¡Tranquilos!. No es fanaticada ni subida al carro de los creyentes y amantes del futbol. El propósito de este escrito, es entender como peruano, del por qué el futbol causa tanta algarabía a los compatriotas, pero sobre todo, por qué un jugador al que le dicen capitán, fue noticia en las últimas semanas, más que los robos, las muertes, los desmanes políticos y sociales que pasan todos los días en nuestro entorno. Para empezar el futbol apasiona a todos, es el deporte número uno del planeta y tiene la competencia más importante que es la copa mundial de futbol y que nuestra selección después de 36 años será participe.
Con el permiso de los expertos, sigo pensando que un buen equipo se arma a partir del arquero, que los partidos se defienden atacando, y la capitanía no se compra, se demuestra. Entonces es entender que un equipo en todos los campos, solo funciona si es liderado por un capitán que no sufre de ego ni es enfermo de yo-yo, es por el empuje y capacidad reconocida que pone dentro y fuera de una cancha. No existe dos ni tres capitanes, los demás por mas buenos que sean, se denominan soldados. Aceptémoslo al menos en el futbol peruano la tenemos clara y se llama Paolo Guerrero. Sucederá lo mismo en nuestro entorno?.
Paolo; hizo noticia, su caso se hizo cada día más extenso en todo el mundo, todos se solidarizaron, todos se prendieron de la noticia de Paolo y llegó a todos los niveles de poder. Pienso que a raíz de esto, el país se mostró al mundo con otro recurso atractivo como es el futbol y el toque peruano, que así nos quejemos, a muchos emprendedores nos ha traído beneficios para nuestra salud y bolsillo.
En lo económico: la venta de televisores se ha incrementado, las camisetas se venden por millones a peruanos dentro y fuera del país, Las personas se recursean con suvenires en cada partido, y la cerveza es la más vendida para los negociantes de este rubro. Si los hinchas por un lado sufrían por cada partido extra para una clasificación y amistosos, por otro lado los negociantes eran los más felices porque veían una oportunidad más de mejora de sus ingresos gracias a su selección. Se imaginan cómo se moverá la economía por cada etapa que supere nuestra selección en el mundial?.
En lo social claro que es bueno. Nuestro país necesita de alegrías, de noticias buenas, de mejorar nuestros ánimos, en actitud y trato, que una a un barrio, a una ciudad a un país. Si de algo estoy seguro es que después de mucho tiempo las personas estamos viendo al futbol como una terapia del bendito estrés…
No critiquemos el contagio de alegría que hoy vive nuestro país por el futbol, no es casualidad que en todas las canchas (local y visitante) donde le tocó jugar a la selección, las tribunas mostraron un mar de rojo y blanco con mayor porcentaje. Eso es un afán histórico que todo peruano lleva en las venas y nada ni nadie lo va a cambiar. Los problemas que acarreamos de antaño y las criolladas de nuestros políticos seguirán mientras mantengamos vigente a representantes que no dan la talla. El maltrato, la inseguridad, la corrupción y todo el desorden que existe en nuestro medio, no es por darle prioridad al futbol peruano y a su capitán. Nuestros males existen por nuestra indiferencia, por nuestro desinterés y nuestra pérdida de valores que sabe Dios donde se quedaron olvidados.
Por lo demás… ¡VIVA EL PERÚ CARAJO!
Un aprendiz de 80 años.
