En Chachapoyas algunos sienten la lluvia. Otros simplemente se mojan.

Publicado en por zurdo

 

Hablar de lluvia en Chachapoyas no es broma, simplemente estamos volviendo a vivir luego de unos años, lluvias intensas con granizada incluida y constantes a la que denominamos lluvias de verano.

De niño quedaba sorprendido por el granizo que caía en las casas y lo bulliciosa con que golpeaban las calaminas y eternit de casas de aquel entonces, hasta los cogía para hacerme una raspadilla casera que sin duda eran travesuras que compartíamos con muchos amigos que hoy en día a la mayoria ya no los veo.

Hago esta recopilación ya que en los 90´s en nuestra ciudad no se veía muchas casas como hoy, no había pistas como los hay en la actualidad y sobre todo sin ir lejos no había tantos derrumbes o caídas de tierra de los cerros en todo el trayecto a Pedro Ruiz.

Es la segunda vez en lo que va del año que llueve intensamente y con granizo, el primero fue el 15 de enero, el segundo se registro ayer sábado ambos a similar hora, lo que nos quiere decir que aun podemos sobrepasar la barrera de la intensidad de lluvias que a pesar del desorden arquitectónico que tenemos y pistas que si tiene que ver mucho la responsabilidad de los intervinientes de un gobierno Local y Regional, pues no se pensó mucho en su construcción y si a eso lo sumamos la desidia de las personas que lamentablemente me incluyo, no tenemos cultura de limpieza de calles, cunetas y recojo de basura, a esto se suma el deterioro de calles y alcantarillas rebalsadas, pues entendamos que la naturaleza nos está queriendo decir algo.

Si la lluvia de ayer sábado fue de 40 min, imagínense una lluvia de una hora a mas, sin duda colapsamos; y aunque seamos una ciudad accidentada, las aguas al buscar su cauce irán inevitablemente a las quebradas, y si damos un vistazo a nuestra ciudad en los últimos 20 años, pues tenemos una ciudad agrandada poblacionalmente, construcción de casas al borde y encima de quebradas, desniveles de las calles quedando casas en algunos casos todo un primer piso bajo suelo que pasaron a convertirse en sótanos y eso es responsabilidad compartida entre el poblador y la autoridad interviniente, que debería estar en el diagnostico previo de ejecución de un proyecto para beneficio mutuo.

Para muestra estos dos torrenciales nos deja casas desmoronadas que a criterio técnico después de 20 años deberían repararse por parte del vecino, las calles en su totalidad no cuentan con canalización y escurridero de aguas y más lamentable aun es para las calles recién inauguradas que se obvian estos componentes como si no tuviéramos antecedentes de constantes aguaceros durante el año.

Según estudios respecto a las intensidades de las lluvias y que se obvian en los proyectos, es que se mide de acuerdo a la cantidad de lluvia que cae; y esta precipitación se mide en milímetros, es decir, la altura de agua que cae se recoge en  una superficie plana y es medida en milímetros. Un milímetro de agua de lluvia equivale a 1 L de agua por metro cuadrado, que es una forma de medir la cantidad de agua de lluvia. Para hacernos una idea 17 litros de agua que cae por metro cuadrado es la misma que recibe la ciudad entre dos a tres años aproximadamente que varía de acuerdo al número poblacional. Esto nos indica que, las lluvias torrenciales son las más peligrosas y son lluvias que pueden causar estragos como: inundaciones, deslaves y otros daños materiales que desgraciadamente muchas veces es irreversible.  

Ya lo comenté en dos ediciones a tras, y vuelvo a insistir, pues las lluvias tiene consecuencias fatales y también sé que invertir en este tipo de problemáticas no es de interés gubernamental y mucho menos político toda vez que preferimos ser héroes del momento en aportar con carpas y alimentos para vender imagen de buena autoridad y así será hasta que en unos años mas se repita la historia, pues hacer obras de impacto a futuro seria iniciar con una gestión y el merito llevárselo el que le antecede salvo cuente con la confianza de una reelección y eso no sería rentable para las autoridades.

En un abrir y cerrar de ojos pasará esta temporada de lluvias Dios quiera sin víctimas que lamentar, pero solo con reuniones de urgencia e imágenes de autoridades que inspeccionan cuan expertos en el problema para dar imagen de preocupados pero estoy más que seguro que esa cartera de proyectos inmersos  al tema de desastres naturales será solo de adquisición de colchones carpas, palanas, botas, ponchos, linternas, viáticos, combustible, que en los últimos años solo para eso se gasto el dinero público.

Mientras tanto nosotros como ciudadanos a seguir las reglas simples: cada dos meses en cualquier época del año, hacer limpieza de las acequias, no botar desperdicios en los estanques, lavaderos y desagües domiciliarios, pero sobre todo las tierras que se sacan de modificaciones de las casas no se queden en las calles esperando que las lluvias hagan el trabajo de botarlo por nosotros, cuando a la larga solo genera un problema al vecindario.

Sin duda después del día de ayer sábado rescato la frase comentada por todos: “Dios es Chachapoyano”.

 

Percy Zuta Castillo Un aprendiz de 80 años.

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En Chachapoyas algunos sienten la lluvia. Otros simplemente se mojan.
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