MIRADA DE BOSQUE NO DE ÁRBOL DE LOS GOBERNANTES REGIONALES Y LOCALES 2019.
A menudo en la gestión pública y en la vida social, muchos expresan inadecuadamente su visión de ver las cosas diciendo: los árboles no nos dejan mirar al bosque. Es lo mismo que decir: los trabajadores no nos dejan mirar a la empresa. Cosa muy errada.
UNA MIRADA PRIVADA.
Hace 10 años, mi pretexto de retornar a mi tierra, fue con la excusa de matrimoniarme, creo que mucho pedí realizarlo en la catedral y no en la capilla de Tingo Pampa, puesto que la basílica estaba en plena construcción. Tras la demora, no de meses, si no de años de culminar la construcción de la catedral, quise contribuir por medio de un comité en dar mi donativo, para de alguna manera apurar su estructura arquitectónica del altar (retablo), pero el tiempo como siempre fue más y mis planes se cancelaron, la novia se cansó de esperar y se esfumó conjuntamente con mi aportación al retablo, ausente hasta la actualidad.
Hace 7 años, organicé un evento folklórico denominado Qapaq Ñan de los Chachapoya. La presentación fue casi casi un éxito. Una empresa de transportes que para evitar audios solo diré GI ACHI, nos malogró la felicidad completa, puesto que a pesar de la coordinación previa, nos negó regresar a los 2 grupos a Tarapoto, ocasionando que 17 artistas, quedaran varados en el aeropuerto tras perder su vuelo a lima. Resultado: Se pagó para todos, una noche de hospedaje, viáticos por un día para cada artista, cena y desayuno más 120 dólares por pasajero para reprogramas el vuelo. Un costo beneficio que se esfumó lamentablemente.
Hace 4 años, participé en Política. Tal vez mi visión dentro de mi plan de trabajo (no de gobierno) presentada en aquellas elecciones, fue en base, no a promesas comunes, si no al cumplimiento de proyectos seleccionados, priorizados, financiados y que por su urgencia requerían ser ejecutados. Desde un cómodo cuarto lugar, pude visualizar que las promesas emotivas fueron más en una elección, reelegimos a una autoridad y junto con él, le ampliamos el camino a unos cuantos paisanos de volverse pudientes con careta de honrados, usando nuestros recursos, y dejando en evidencia por las redes sus grandes banquetes. Algo así como, las UTILIDADES de una gestión.
UNA MIRADA PÚBLICA.
Muchos nos preguntamos si el problema de la gestión pública es solo de la gestión pública o es un mal pensamiento de nosotros lo ciudadanos. Entre el 2008 al 2010, la gestión regional de turno del señor de las iniciales O A. La fuerza Amazonense, adquiría bienes y servicios de postores sin experiencia para el sector salud, se elaboraban perfiles y expedientes a las 4 de la mañana y en feriados. Administradores que se cobraban por adelantado de sus proveedores (uno de ellos a mi padre) y vendieron promesas engañadoras en los últimos años de gestión, como un hospital y agua potable en Utcubamba. Un hospital en Pedro Ruiz. Un centro de Salud y sede administrativa DIRESA en el barrio Higos Urco y todo ello gracias a dedócratas ocupando cargos de un CAP Regional, para luego pasar a instalarse en una municipalidad provincial luego de perder las elecciones 2010.
Entre el 2011 y 2014, en la gestión regional de turno, del señor de las iniciales J A, la fuerza del colibrí, las promesas continuaron sin un final feliz, solo que en versión 3D. Los problemas persistieron y las necesidades prolongadas, las exigencias de gasto de recursos eran órdenes y a todos intentaban presionar para aprobar y despachar en nombre del presidente regional (no me consta si era cierto pero ese era el cliché). De ser cierto el ex presidente regional, sabrá que nada se pasó por agua tibia en mi cubículo. Tal vez lo más lamentable en aquella gestión, fue la batuta que tomó una manada de charapas comandados por un gerente general, donde yo, de no haber incursionado en la política, también hubiera sido expectorado, tal cual lo hicieron con todos los de mi área. Las razones sobran para explicar.
En el 2015 periodo de inicio del gobernador regional, el señor de las iniciales G H, la fuerza de la Humildad, se atribuyó un COAR y también el Hospital de Pedro Ruiz, para dar inicio al periplo de gobierno rumbo al 2018. Hoy sigue siendo promesa y forman parte del paquete de problemas que se arrastran desde el 2008. La gestión que más gerentes y direcciones ha cambiado. Se ha cambiando el concepto de inaugurar obras con solo ceremonias de primera piedra. No podría decir inexperiencia, sino más bien me atrevería a decir que astutamente se ha creado un costo oportunidad, creando demanda (obras) y oferta (proveedores). Donde el ítem de utilidad de un proyecto, juega un papel importante para su ejecución en los últimos años.
QUÉ PROPONER?
A mi entender, la gestión pública en mi región no es la única que está trabada, todos los que habitamos en nuestra región estamos trabados. Esta descripción de mirada pública y privada, no es mero cuento, es una vivencia personal en ambos campos y que no se tome como maleteo, a los que gobernaron y quieren volver a gobernar, al contrario que les sirva para corregir en un futuro gobierno. Para ellos y en general para todos los candidatos, deben entender dos conceptos básicos de hacer mejoras y cambios. La REGULACIÓN y la SIMPLIFICACIÓN.
LA REGULACIÓN: Es la que se tiene que recuperar o preservar. El estado lo conformamos los ciudadanos, empresas y gobiernos. La regulación es la formalización, donde los ciudadanos quieren comprar todo legal, pero la inseguridad nos violenta, estamos dejando de lado los valores. También hay empresarios honrados y que desean ser legales y pagar sus impuestos, pero la informalidad les juega sucio. La buena gestión tiene que ser ejemplo, empezando por quienes nos gobiernan, y eso se mejora, entendiendo que el poder es para servir y no para servirse.
LA SIMPLIFICACIÓN: Es desplazar la burocracia. No es posible que le demos vueltas y vueltas a las sanciones, a los juicios, a los trámites, a las atenciones, a los permisos para ejecutar y hacer cumplir leyes que hay por montón. Apliquemos la CERTIDUMBRE donde todos hablemos el mismo idioma. No es posible que en una misma institución, vas a cuatro áreas que se tramita tú mismo documento y te digan 4 cosas distintas. Pero también apliquemos la
PREDICTIBILIDAD donde se cumplan los acuerdos. No es posible que te digan que un trámite, un proyecto o un acuerdo, durará 2 años (que desde ya es bastante tiempo), pero que al final terminan demorando 4 o 5 años y muchas veces toda una vida.
Aprendamos a identificar nuestros problemas internamente. Dentro de un gobierno, dentro de la sociedad o dentro de una empresa. Los problemas se crean entre nosotros mismos, en mi caso aplicaría, que si no me matrimonie, no fue por culpa de la demora de construcción de una Iglesia, fue un problema de espera y frialdad de pareja. Tal vez el administrador de una agencia de transportes al generarme pérdida, solo vio ganancia en dinero y no en efectividad del buen servicio. O tal vez, la desorganización de comités en lo religioso perdió su esencia, dejando de lado la fe religiosa. O tal vez la conveniencia en la política pesa más que buenas intenciones como pasa en cada elección.
Solucionemos el conflicto del gobierno de turno con las empresas y la ciudadanía: Para trámites, autorizaciones, impuestos solo hay que cumplir y hacer cumplir las reglas de juego. Cuando estás dentro de la gestión pública, trabajas mecanizado, haces mal uso de los recursos del estado, cometes irregularidades y el mismo estado nos premia con la impunidad. Tratas mal al usuario y muchas veces creemos que el estado está para mantenernos, olvidándonos que somos una entidad que existe para optimizar los recursos en beneficio de la población.
Solucionemos los problemas identificados en los 3 niveles de gobierno: Aquí radica el gran problema, mediante los proyectos de inversión. Las fricciones que estos tienen por ser sistemáticos y el gran escaparate que se hacen desde su formulación, ejecución y seguimiento o monitoreo. Los gobiernos provinciales y distritales tienen el mismo nivel de autonomía que un gobierno regional o nacional, pero sin presupuesto, sin capacidad técnica y con la mayor cantidad de proyectos deficientes. Resultado Obras mal hechas.
Qué nos plantean nuestros movimientos regionales y partidos nacionales para estas elecciones?. En los provinciales, seguimos evidenciando candidatos sin experiencia en la gestión pública, algo que quizá pueda no ser importante para muchos, pero por lo menos se debería mostrar un equipo técnico que respalde y garantice que lo qué prometen se cumplirá. Que nos despierten la esperanza que mi ciudad o región se convertirá potencialmente con buenos servicios para producir, pasear, rezar o meditar, ahí radica el éxito de un proyecto. Donde mi ciudad o región tenga empresas impulsoras de una verdadera economía, donde se apueste en inversión de calidad, vida digna y de buenas costumbres. Todo esto se dará, si realizamos una mirada de bosque y no de árbol como estado.
UN APRENDIZ DE 80 AÑOS.
