A 10 días. ¡Yo no sé!

Publicado en por PERCY ZUTA

El Perú no tiene una sola historia; el Perú tiene historia porque alguien o algunos, lo quisieron escribir de acuerdo a su criterio, a su análisis y hasta por su conveniencia. Pero qué pasa cuando tienes un sector que no está de acuerdo con lo que se dice y se comenta. No todo lo que se escribe es la verdad, Así como no todos los que saben la verdad lo escriben.  

Mi relato, no es tu relato, y no tiene por qué serlo. Cuando alguien dice: Me contaron por ahí, no es sinónimo de decir yo lo viví. Cuando hablamos de Política en una elección, deberíamos empezar hablando de trayectoria, hablar de cambios que sirvieron para mejorar o empeorar a nuestro País, hablar de la línea de gobernabilidad que se ha estado viviendo, pero sobre todo debería centrarse en hablar del mejor semblante del país en base a una gestión. Entendiendo desde el punto que, cuando se elige a una autoridad se elije a un representante de un partido político y jamás a la idea y ambición personal del propio candidato.

La excepción es mirar desde otra perspectiva y preguntarnos. ¿Cuánto de lo programado en propuestas de un candidato se logra hacer durante una gestión de 5 años? Mucho?, poco? o nada?. Tiempo que para muchos no sería posible lograr una transformación de la cual quisiéramos estar, si de cumplir promesas se trata. En el año 1990 el país era caótico, la gestión de Alberto Fujimori, en los 3 primeros años, cambio la moneda y el sistema monetario para estabilizar una crisis disparada porcentualmente, cerró un congreso, y convocó al referéndum para aprobar la nueva constitución creada por el congreso constituyente democrático. Para el año 95, terminaba un periodo casi exterminando un cáncer que el Perú padecía llamado terrorismo. Cuestionamientos empezaban junto a una gestión reeleccionista que a mi parecer fue la otra cara de la primera gestión, algo que ni la heroica liberación de los rehenes tomados por el MRTA en la residencia de la embajada del Japón en el año ´96, ni la batalla vencida a la naturaleza llamado “fenómeno del niño” año ´98, pudo tapar el declive de una gestión que culminaron con exabruptos de ambición por el poder y el derroche de dinero que mas por saqueo al estado, fue por el uso extremo del dinero ilegal que se manejó en aquel entonces, cuenta la leyenda, fueron más de 6 mil millones de soles,  todos ellos llevados en maletas. El Resultado ya lo sabemos. Una reelección definitivamente conlleva al mal desempeño de una gestión que opaca lo bueno que pudo haber tenido alguna autoridad.

16 años han pasado de aquella década fujimorista, sobrepuesto por un gobierno de transición, que hoy en plenas elecciones 2016, aún se sigue usando como argumento para minar a un gobierno de gestión dictatorial, que para un porcentaje de la población cree que fue buena, para otros pésima y para otros simplemente desapercibida, que a mi parecer tiene un sonido más fuerte en estas elecciones comparando con las del 2001 que debió ser por la coyuntura más próxima, un aliado perfecto de ataque. De algo si estoy seguro, es que el Fujimorismo tiene una fuerza que en todo este proceso electoral no ha logrado ser batido con los ataques de cada lado (me incluyo) y eso nos lleva a pensar un sola cosa, en ciudadanos que fueron golpeados duramente en los 90´s  y que por alguna razón fueron beneficiadas con el gobierno de cambio 90.

Porque nada es lo mismo y las situaciones son totalmente distintas, es infame pensar que el Perú está en una situación económico social igual que hace dos décadas. Los tiempos cambian, las economías son aplicadas de distinta manera, el valor monetario es más fuerte y duradero año tras año y nuestra realidad viaja a favor de la marea en los últimos 12 años. Descubriendo la verdad hay que ser sinceros, no hubo presidente salvador en estos años, los que pasaron desde el 2001 a la fecha, solo manejaron una hoja de ruta, sin contratiempo alguno, porque la economía mundial estaba con buen semblante y nos ha permitido crecer en todo aspecto. Claro algunos dirán de que manera lo notamos?. Es algo simple de responder. El mismo hecho de que los gobiernos regionales y locales en todas las escalas hasta hoy tengan recursos para afrontar situaciones y mejorar condiciones por su autonomía desde el año 2002, es fácil evidenciar cuan responsables directos hemos sido del avance o retraso en todo este tiempo, lo cual nos sirve para medir resultados y si estos han jugado a favor o en contra de nuestro desarrollo.

Hoy a 10 días de las elecciones, después de mirar el indicador de las encuestas, donde la pelea por el segundo lugar ha sido el repetitivo de estos últimos meses, y revisar detenidamente los mal llamados planes de gobierno, es para ponerse a pensar que el populismo esta sobrepuesto en la idea de todos los candidatos, pero lo más grave es que tienen cómplices que somos nosotros mismos porque nos gusta que nos mientan con sus ofrecimientos, de lo contrario no nos explicamos el nivel de fanáticos y amantes a la preferencia por cierto candidato, lo cual es reprensible desde cualquier óptica o divinidad de momento.

 Convencido estoy que, no necesitamos ofrecimientos, menos necesitamos esperanzarnos en ello. Digo esto porque la propuesta bandera de todos los candidatos ha sido, el incremento de la remuneración mínima vital, ofrecimientos desde S/.850.00 soles hasta S/. 1,000.00 soles, dependiendo del color y bandera política. Algo que hace unas horas jalado por la emoción como si fuera un candidato más, nuestro presidente se lanzó con un populismo de incrementar el sueldo mínimo de S/. 750.00 soles a S/ 850.00 soles y justo a su culminación de mandato. Pregunta: Los candidatos también subirán su oferta ya planteada en S/.100 soles más?. Ojo es última semana de campaña y seguro estoy que alguno empezará con el incremento de todas maneras.  

La realidad no aceptada por muchos es; que un presidente  de la república, no nos tiene que regalar nada, no tiene que llenar de programas sociales a un país, menos debe catalogarnos como un país pobre. Un presidente no tiene porque darme un puesto de trabajo por mi apoyo. Lo que necesitamos es un presidente que nos sepa representar dentro y fuera del país, que se identifique con la realidad de cada lugar, que genere competitividad de desarrollo entre las personas, que cumpla y haga cumplir las leyes y afronte la problemática que hoy por hoy nos aqueja como es la inseguridad. A lo mejor no nos damos cuenta del grave daño que genera el estar inseguros en nuestro propio país, algo que nos hace perder oportunidades de desarrollo, así como pérdida de dinero y de varios dígitos.

Quiero entender el por qué un proceso electoral en nuestro país se convirtió en defensa de ataques, dejando de lado las propuestas que necesita el país, pues seguramente diremos es inevitable porque todos los candidatos tienen metidas de pata y su pasado los persigue, algo que nos hace verlos como aprovechadores que aduciendo que somos personas que olvidamos rápido de sus accionares negativos nos convertiremos en cómplices de su objetivo al poder. Desde mi perspectiva, que he rebuscado en propuestas de cada candidato, veo muy complicado generar mejoras sin antes no  habernos perjudicado a nosotros mismos. Es hacer un comparativo de un paciente que toma una pastilla para un resfriado y termina con síntomas de gastritis por dicho medicamento. Es decir cura una enfermedad pero nos genera otra.

Es hora de despertar de nuestro sueño, de un país prospero que se hará realidad mediante un representante de gobierno o congresista por nuestra región. La pregunta que deberíamos hacerle a un candidato es: ¿De qué manera podemos ser útiles en mejorar nuestro país si es que te elegimos?. Viendo nuestra realidad de Amazonas, no nos sirven las promesas de candidatos al congreso, pues no pasa con acusar de no haber hecho nada a los que ocuparon una curul anteriormente, lamentablemente seguirá pasando, con los que salgan y con los próximos, ya que los dos representantes por Amazonas, poco o nada pueden hacer si es que no tienen el respaldo de la mayoría de congresistas para la aprobación de alguna ley, menos si estas no son de puro interés. Viendo nuestro costo beneficio no es difícil darse cuenta que no podrán hacer mucho, por más sinceros que parezcan nuestros representantes. A los que pintan de convenidos pensaremos que entran a llevársela fácil, y a los que pintan de medio transparentes solo les quemaremos políticamente y moralmente. Lo único que me conlleva a votar por un congresista de mi región es, quién, más o menos pinta de ser metido y que pueda hacerla de tramitador o mediador de reuniones entre los ministerios y nuestro gobierno regional o de los municipios. Otra razón, no la veo.

Que Dios nos ampare con darnos un buen representante. Porque las elecciones son este 10 de abril y yo… no sé quiénes serán. Ya que me quitaron el derecho de elegir a mi candidato.

Un aprendiz de 80 años.  

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