¡MI CASA EN EL ÁRBOL!

Publicado en por PERCY ZUTA

Eran las 3:44 pm. de un 6 de junio del ´93. Toda la ciudad volcada en las pampas de Higos Urco. Había mucha diversión, para ir y jugar con los amigos o tal vez para mirar a las niñas más bonitas de la época a nuestra corta edad. Ella era bella, ella era guapa, ella era linda, sin duda 3 cosas distintas en una sola niña. La vi llorar por alguien mayor que ella, quizá, era porque su tierno corazón tenía el sentimiento sincero para ofrecer. La imagen era de tristeza por un amor no correspondido. Yo; un mortal más del montón, al que le brillaban los ojos, cada vez que la veía caminar por las calles silenciosas de nuestra querida Chachapoyas.

Eran las 4:23 pm. Sin saber ni por qué ni para qué, la tenía a unos metros, sin poder hacer nada para evitar sentirse como se sentía ella. Seamos realistas me dije; La distancia real entre ella y yo, era de miles de años luz. Me miró, yo lo miré, ambos nos miramos y me dijo: ¿Qué me miras?. Yo; aparte de ponerme de colores, solo pude decirle: ¡Lo siento! por estar en el lugar menos indicado y sólo era seguir mi camino. Entonces fue cuando me dijo: ¿Me acompañas?... claro; le dije… si tú quieres. Y me quede 18 minutos a su lado sin decirle palabra alguna, con la satisfacción y esperanza de que ella se sintiese acompañada, así sea de alguien que nunca existió. Eran las 4:53 pm y estaba con morosidad de permiso, fue solo para ir y comprar pastillas para mi mascota (un perrito de 2 meses), que estaba mal, pero me pasé cuidando a la chica de mis ojos en un lugar donde no debería estar. Ya de regreso a mi casa, al encontrar a mi vecino en el camino, se encarga de darme la noticia que mi mascota ya había muerto, que solo era llegar para enterrarlo en la huerta, acompañado por un castigo rígido de mis padres que con tan solo recordar, se me vienen los dolores de pierna. Paso una semana, curiosamente la chica que acompañe por unos minutos, decidió no seguir intentando con la vida, con esa palabra que muchos lo hablan y pocos lo intentan: ser FELIZ. Ella tomó una mala decisión, ella se fue de este mundo, ella ya no existía, ella simplemente se quito la vida… Cuando me alejaba de aquel lugar escuche al grupo ILUSIÓN de Rioja, (grupo que más adelante formarían con el grupo Kuelap, el grupo SOLUCIÓN), tocar esta canción de Jorge González (vocalista de los prisioneros de Chile: UNA CASA EN UN ARBOL…un tema que me hace recordar aquel lamentable suceso. Escuchenlo.

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