CUANDO LOS TROPEZONES DE CERDO, SE VUELVE CRIOLLO CON PANELA.
Hoy en día hablar de una buena sazón como usuario es hablar también del buen gusto que entra por los ojos, y es que si eso se complementa con una buena atención generarían el triangulo perfecto para el éxito de un restaurant que todos quisiéramos tener en nuestra agenda gastronómica.
Nunca imaginé; que para saber de cocina, hay que nacer con el ingrediente bajo el brazo, ingredientes básicos mesclados con arte y conocimiento complementos del buen gusto, que incluso dan origen a la buena imagen y presentación de una buena sazón. Alguien dijo,que ser un cocinero no es preparar algo para llenar el estómago únicamente, es también entender que no todo lo que sabe a comida asienta bien.
INGREDIENTES:
Mi plato a degustar, tiene días de inspiración, tiene pinta oriental, y sobre todo tiene su toque de tradición que le da el gusto para llushpirlo hasta el último suspiro. Por lo que mi curiosidad de aprender cada detalle, me llevó a saber el origen no solo de un plato, si no también del espacio donde estaba sentado, que enmarcan en un cuadro perfecto el largo camino de sacrificio y esfuerzo que a simple vista se puede ver que ya se concreta inusitadamente.
Este tipo al que llamaré creativo, no tiene pinta de cocinero tradicional que yo siempre tenía en mente, de esos que estamos acostumbrados a ver, obesos como yo y renegados por su relación ante una cocina y el fuego constante; sino más bien era uno de apariencia improvisada que por decirlo menos solo pudiera ser un aprendiz ilusionado esperando que le llegue la madurez por la edad (23 años). Cosa más absurda el pretender disimular mi equivocación, más aún, cuando escucho que no tiene reparo en compartir el secreto con una emoción al tope, y que la palabra ambición de tocar la gloria con lo que hace, no es ajeno a sus propósitos. Un joven entusiasta que por sus venas corre el síndrome de arte, que estoy seguro nació para hacer lo que sabe hacer, que no tardó años en darse cuenta que la cocina y él, son la dupla perfecta, aun sabiendo que dejar el disfrute con los amigos y la vida de joven sea un endeudamiento prolongado sin fecha de caducidad.
PREPARACION EN 3 PASOS:
CALENTANDO POTES A FUEGO LENTO:
A los 07 años, ya daba vuelto sin equivocación a sus clientes en el negocio que tenían, a los 13 años adquirió su primera fuente de ingreso oficial y propia (es que todo negocio tiene que apuntar a la formalidad), era una mesa de billar adquirido en Chachapoyas (me cuenta él muy emocionado), impulsado por el solo hecho de escuchar a personas adultas sobre la escasez de diversión que existía en su querido Lamud, negocio que le generó muchos dividendos como para sentirse exitoso y con ganas de seguir en el rubro. Pero en su afán de aprender más y más (como el mismo cuenta), además de contribuir con sus padres, considerado ambos su motor y motivo, la consigna era aprender de todo un poco, más por el gusto personal que por necesidad, sin imaginar que solo era el primer paso para lo que sería después cuando le toco partir dejando su ciudad de origen, quizá como a todos los que tuvimos que irnos con una ilusión, incitados por unos padres que te decían: “TIENES QUE SER MEJOR QUE NOSOTROS”.
MESCLA DE INGREDIENTES: CREATIVIDAD Y LO APRENDIDO
Puede alguien encontrar su vocación en 3 meses de ausencia o de espera, al ver un restaurant instalado en casa (un negocio improvisado), el cimiento o sentimiento de un amor a primera vista y el que tal vez sea su eterno acompañante?. Aunque no lo quiso aceptar en un inicio, sumado a eso el desacuerdo de su propia familia al decirle de que cocinar no era lo que ellos imaginaban para él, pues fue el impulso que necesitaba para decidir estudiar y ser CHEF de profesión, pero un chef con visión de tradición y no de gourmet y etiqueta como lo metían en el inconsciente. Algo que a mi opinión solo fue encontrarse a sí mismo, es decir catequizarse en ese largo camino de esfuerzo, aprendiendo de los grandes y no genios de la cocina, porque genio es el que aprende y supera al maestro, de tener el don de reemplazar esos ingredientes de importación por ingredientes tradicionales de nuestra región, que suman a la gran lista de potajes a nuestra cocina peruana desde este rincón de nuestro país. La consigna; no perder la esencia y exportarlo al mundo sin ir fuera del país, es decir el verdadero ingrediente fue el paradigma de luchar contra todo y todos en decir de que si se puede ser profeta en nuestra propia tierra.
LA DECORACION PERFECTA DE UN PLATO PARA ALIMENTAR EL ALMA.
No solo es saber mesclar ingredientes y encontrar el sabor perfecto, el gran paso y la etapa final de un gran plato, es robar miradas a primera vista, y eso se logra con innovación constante en las presentaciones, en el camino aprendió de que muchos pueden ser cocineros y muy buenos cocineros, pero no todos saben administrar, no todos saben innovar y más aun no todos tienen la voluntad de mostrar su arte al público. Algo muy cierto que comparto, es que hoy en día la gente no es tonta, aunque seamos prosas en nuestra tierra siempre nos gustará tener juntos a la cantidad y a la calidad en lo que a comida se refiere, es decir aquí, la etiqueta de servir poquito no es, por que no lo elogió y resaltó un peruano (exigente por ley de un plato bien despachado), sinomás bien, fue la opinión inusitada de un turista extranjero, díganme si eso no es romper paradigmas. La decoración no es de un plato únicamente, sino también de los ambientes donde degustas ese plato, que desde el disfrute de inicio no solo te llenará el estómago sino además, te alimentará el alma.
Un creativo, nacido en Lamud y salido de las aulas del Blas Valera, no es un cocinero cualquiera, mescla el orden y la buena atención iniciando por sus trabajadores, confesándose que ahí está el secreto del buen trato a sus comensales. Me compartió más que su tiempo, la receta con ingredientes no en gramos si no en historia. Aun así no quería darle la razón si probar la sazón, cuya antesala nos hacía imaginar de lo que se venía a la mesa, y lo curioso que como todo arte su nombre se comparte este articulo tiene un nombre: “TROPEZONES DE CERDO CRIOLLO CON PANELA” el mismo que disfruté acompañado por una bebida regional y por partida triple para evitar la gripe, pero sobre todo como manda la tradición.
De todo esto; ¿qué mensaje me deja este aprendizaje?, que el talento es una pizca, la experiencia es en onzas, que nos importa un pepino o un rábano del que se cree panela por saber una pizca, pues la madurez no solo es cambiar de color verde a amarillo, sino más bien es el proceso a fuego lento, donde además se mesclen ingredientes de frescura y aroma, para generar evolución constante que por su puesto se comparte, algo que YO, ya estoy haciendo. Y tú?.
